domingo, 7 de febrero de 2010

Danza con velo

La Danza con Velo, como espectáculo donde la bailarina luce la prenda como elemento de la danza, es una creación occidental, principalmente de Estados Unidos, donde la industria del cine popularizó las películas de las bailarinas egipcias de la época dorada.

Samia Gamal introdujo el uso del velo en la danza, aunque inicialmente no fue ésa su intención. Más bien lo usó para mejorar la técnica de los brazos, cosa que, a su vez,  fue idea de una bailarina rusa con quien tuvo contacto

También  proviene de la influencia que tuvo la obra dramática de Óscar Wilde, Salomé , donde se relata la historia  de esta mujer, que en cierta oportunidad baila para su padrastro Herodes,  luego de mucho rogarle y a cambio de cualquier regalo. Ella, que se ha enamorado del profeta Juan Bautista, aunque él ni siquiera ha querido mirarla, pide, en su desesperación,  la cabeza de este  hombre que desea, cosa que obtiene después de terminar su danza... Finalmente, cuando le traen la cabeza en una bandeja, ella descubre que tampoco ahora Juan Bautista quiere mirarla. Entonces, besa los labios muertos del hombre y descubre ¡oh, cosa curiosa! esto:


"¡Ah! He besado tu boca, Yokanaán, he besado tu boca. Había un sabor acre en tus labios. ¿Era el sabor de la sangre? ... Quizá era el del amor. Dicen que el amor tiene un sabor acre... Mas ¿qué importa? ¿Qué importa? He besado tu boca, Yokanaán, he besado tu boca"
(Salomé, Óscar Wilde)

Ay ay ay ay qué loca estaba Salomé, además de ser bastante mimada... Y para qué hablar del rey Herodes.... por idiota se vio en la obligación de cometer un crimen político que de otra manera, tal vez no hubiera sido capaz de enfrentar.

Bueno, volviendo al velo entonces, estos dos hechos nacidos del arte inspiraron después  a las bailarinas occidentales, que estaban atrapadas ya para siempre en las redes de la Danza Oriental. Se entiende, ver un velo etéreo flotar alrededor de la bailarina, como si fuera una nube o las alas de un ángel... seduce a cualquiera. Consideremos además el aporte que los artistas europeos hicieron a la danza del velo, al pintar (y así  idealizar)  a la mujer oriental, cuando descubrieron a estas mujeres que bailaban usando partes prohibidas del cuerpo (léase abdomen, pecho, caderas) y por supuesto, tapadas enteramente o a medias por uno o varios velos.

 

  

  

Ahora bien, no se hagan ilusiones, porque estos pintores difícilmente habrán  estado a menos de 100 metros de alguna mujer oriental real, porque estas mujeres se movían, más o menos como ahora, en espacios aparte, privados; los espacios del hogar, y no cualquier hombre, por muy pintor que haya sido, debió tener acceso fácil a una casa y así como así, ver a la hija del dueño de casa en esas fachas. De acuerdo con lo que dice Morocco en uno de sus textos, las mujeres que  fueron descubiertas por los artistas y militares  que llegaron a Oriente Medio, fueron seguramente  las pobres desdichadas que debieron dedicarse al comercio sexual o que fueron sometidas al poder del invasor, que tenía más armas y más dinero. Y estas mujeres, voluntariamente o no, debieron hacer lo necesario para complacer a estas personas. ¿Qué hicieron? Pues lo que sabían hacer desde tiempos inmemoriales: bailar.  El resto ya es conocido. Es decir, el descubrimiento, la fascinación, la difusión de esta danza (y la exhibición de estas mujeres por Europa), el escándalo,  la imitación con diferentes intenciones y fines por parte de las mujeres que  tuvieron acceso a este espectáculo. Y finalmente, con el paso de los años, la evolución y, en algunos casos, el retorcimiento y estruje de un arte milenario para por fin convertirlo en un show vulgar y erótico. También evolucionó, para suerte nuestra, una rama que pretendía mantener en el tiempo el carácter artístico, profesional y hasta sagrado del Raks Sharki. De esta suerte, actualmente hay de todo, y quien quiera dedicarse a la práctica de esta danza, deberá definirse por algunas estas tendencias.

En cuanto al velo, esta prenda no apareció así nomás de la nada justo cuando llegaron los conquistadores. No señor. El velo o el pañuelo es un trozo de tela que utilizaban las mujeres (y los hombres, como turbante o en el cuello, no lo olvidemos)  como parte de su vestimenta cotidiana. Y como cotidiano ha sido  también  danzar, pues tenemos un origen real, tejido firmemente con las hebras de la historia de estas mujeres que seguramente usaban el velo para protegerse del sol o el viento, más que para ocultarse de los hombres y no tentarlos, pobrecitos. Luego vino la religión y etc., etc.  Ahora, usar alguna prenda de ropa de uso diario para por ejemplo, bailar, no es  algo que haya sido privativo de las mujeres árabes, pues recuerden que la cueca se baila con pañuelo, y el pañuelo ¿cómo y para qué creen que se usa además? 

Así que, resumiendo, el origen del velo en la danza árabe se remonta a una época primitiva, cuando las mujeres tomaron por primera vez la punta de sus vestidos, capas, pañuelos o velos y los movieron al viento cuando danzaban, en las fiestas familiares y públicas. Seguramente se veía lindísimo, como ahora, y por eso lo siguieron haciendo. Luego, esta costumbre quedó como parte de la danza en algunos lugares y en otros no. No quedó, por ejemplo, en la Danza Oriental. El pueblo Rom también tiene algo que decir  en  esta historia, porque ellos, desde hace  ya varios siglos andaban por el mundo, desde que  nacieron como pueblo, allá en la India,  y desde esa tierra ellos fueron llevando por el mundo sus danzas, sus costumbres ( por ejemplo bailar, usar los pañuelos en la cintura, la cabeza y también  para recoger las monedas del público callejero). Luego, vino la conquista europea y sus consecuencias, de lo cual surgieron las pinturas, las obras de teatro, óperas y novelas que inspiraron luego al cine, y del cine, el velo saltó a las manos de las bailarinas de Dazna Oriental que iniciaban este arte en Europa y luego en Estados Unidos. Hasta que llega a nuestras manos. 

Hoy, el velo es una danza  muy atractiva para el público occidental. Para el oriental no sé; pero al parecer no lo es en absoluto o lo es mucho menos. El velo allá tiene una connotación esencialmente religiosa,  y nada más alejado de eso que una mujer  abriendo y cerrando un velo para que todos vean su cuerpo por partes.  De lo que he leído y aprendido por otras personas, el velo en el Medio Oriente se usa como un adorno menor, al inicio de la danza. La bailarina entra envuelta, da unos pocos pasos con así, lo luce y enseguida se deshace de él como si fuera un estropajo y se vuelca a lo que ella fue a hacer: bailar con el cuerpo.  

Randa, ay Randa... ¿quién quiere ver el velo cuando es mejor ver cómo hace esas marcaciones?

En Occidente en cambio, el velo ha pasado a ser La Danza del Velo. La bailarina diseña una coreografía completa usando un trozo de tela liviana y hermosa, y en el baile lo importante son las figuras  que hace la bailarina y cómo el velo parece diversas cosas que se van transformando, apareciendo y desapareciendo... en fin, que es algo muy hermoso, a pesar de  no ser originalmente oriental.  

Desde que Liliana, mi profesora, nos enseñó a usar el velo, quedé prendada de la idea que expresa el velo: sugerir,  hacer aparecer y desaparecer, crear imágenes de vuelo, de aire. Y sobre todo,  me quedé con la idea que emana del velo flotando a nuestro alrededor:  fragilidad, dulzura, delicadeza, misterio, transparencia. Así en cuanto  aprendí, me dediqué a ver videos y vi que había proliferado otra idea acerca del velo: la de bailar girando y girando durante casi toda la coreografía para lucir el vuelo y los floreos, generalmente con un tema musical  rápido.

Muy hermoso; pero también un poco histérico, o estresante, no sé. 
(eso sí, me gustaría saber girar así...)

Creo que hay que hacer esto; pero también se pueden mostrar maravillas sin volverse loca en el escenario. Por ejemplo, Liliana nos enseñó a formar túnicas mientras bailamos. Es decir, que mientras uno hace por ejmplo, una  ondulación, va prendiendo el velo por aquí y por allá ( es un decir, porque se ponen en lugares específicos) y de pronto uno queda vestida con una túnica romana. Luego, más adelante, uno se saca esta túnica, por partes,  y forma un turbante con una cola.    O también, de repente queda uno escondida en el velo, y poniéndolo de cierta manera, parece que uno saca un brazo y la cabeza por una ventana... 

Para bailar este tipo de danza del velo puede usarse un tema lento, que permita crear y lucir las túnicas por unos segundos. Pero también hay otras formas y figuras que pueden armarse con el velo y que  lucen igualmente bien con un tema de ritmo medio.

Excepto en ese taller de Liliana, y en nuestras prácticas con velo, no había visto que otra bailarina usara el velo como me gusta; casi siempre se trataba de coreografías con música rápida. Entonces entraba la bailarina haciendo principalmente giros y floreos bastante parecidos a los que hace una cheerleader con sus pomponcitos. Y esto seguía así hasta terminar (¡por fin!) el tema, o terminaba casi en seguida para que ella empezara a bailar raks sharqi. La verdad ¡fome!

Bueno, al fin di con una de mis bailarinas favoritas, Aziza. Esta mujer  ya me  había leído  el pensamiento y entonces hizo un video de velo donde  hace exactamente lo que a mí me gusta: bailar lentamente, haciendo magia con el velo. 

Aziza en la dmostración final del DVD instructivo sobre Velo

El velo puede usarse para las siguientes cosas en danza, dependiendo del nivel en que uno esté:

1. Cubrir imperfecciones: para las principiantes, es bueno porque bailar con velo no rquiere ser experta en marcaciones, figuras o layering. Solamente hay que escoger un velo maravilloso que prácticamente trabaje solo. Por supuesto, uno debe saber hacer ondulaciones, ochos y otro par de cosas que  más o menos se nos dan fáciles a todas, meintras que con el velo hacemos los floreos más elementales: girar y mover el velo de un lado a otro, o formar un par de figuras un tanto complicadas, si es que uno se atreve. Si no, simplemente desplazarse manteniendo el velo en el aire ya nos ayuda bastante. El resto del espectáculo lo hace el mismo público, al imaginarse las alas de pájaro, o la nube, qué sé yo... Claro que no es llegar y tener 3 meses de clases y tirarse a bailar con velo porque, total... es fácil. Nononononó. Para usar el velo y crear este ambiente sugerente hay que tener nociones básicas de uso del velo, además de tener una cuota no despreciable de actitud y presencia escénica.

2. Impactar al público con un elemento fulgurante: que es lo que, en mi opinión hace Petite Jamila en el video mostrado más arriba. Uno queda con la boca abierta viendo esa llamarada girando todo el tiempo, y se pregunta cómo diablos lo hace para no salir despedida al espacio o no caer de bruces enredada en los velos. Si vemos bien, casi lo único  que hace Petite Jamila es girar. Pero decir esto  por una parte es una burrada, porque la mujer sabe lo que es girar mirando hacia arriba, cosa en extremo complicado sin entrenamiento. Petite Jamila impresiona por el virtuosismo, así que uno casi no se alcanza a aburrir o marear con tanto giro.  Así, tenemos otro factor a la hora de elegir una coreografía de velo: o eres virtuosa y haces algo simple como  llenar de giros tu danza; o eres solamente buena con el velo y hace algo variado y bien ejecutado para no aburrir a tu público o no abochornarlo.

3. Transportar al público a un mundo y tiempo inexistente, eterno, mágico: Esto es lo que  hace Aziza. Tampoco hace acrobacias de ninguna índole  con el cuerpo mientras danza; pero la obra de arte que ejecuta con el velo, un simple pañuelo de seda,  me dejó plantada frente al televisor, ahogada por el regocijo de ver por fin una danza de velo como yo creía que debería ser, y porque varias de esas figuras ya las conocía además. Creo que esto es lo que hicieron esas mujeres del pasado que tomaron sus velos y los hicieron volar al viento.

Liliana y Aziza, mis dos modelos, a  quienes traté de honrar lo mejor posible para la coeografía de velo que presenté en nuestra última Gala de Danza, en Rancagua (ver el álbum de arriba)

















2 comentarios:

  1. la chica de la primera foto de corpiño azul tiene cualquier pose en sus manos.. su suben una foto buena, que sea buena.. esa es cualquiera.. puede bailar bien pero no tiene buena portura por asi decir..

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  2. Hola, anónimo!
    Tienes razón en lo de las manos, pero yo salía bien linda ¿cierto? ja ja ja...
    Cambié la foto por otra, donde una mano está como debe, la otra no sé dónde me la escondí.
    Saludos

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